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ELISA VALERIO

CURADORA Y CRÍTICA DE ARTE

Santídio Pereira. Galería Xippas
ArtNexus, #121 (diciembre 2023-mayo 2024)

Durante los meses de marzo y abril tuvimos el privilegio de disfrutar de la muestra individual “Da mata ao morro” del joven artista brasileño Santídio Pereira (1996) en la galería Xippas, en las afueras de Punta del Este, una zona que se ha convertido en un importante polo artístico en Uruguay. Esta es la primera vez que el artista visita y expone en el país.

Su obra es una grata invitación a respirar la naturaleza, las bromelias, los morros y el horizonte de la mata atlántica de Brasil. Él parte de un recuerdo que amplifica, en una escala sin reservas, en donde se potencia la fuerza provocadora de la naturaleza en todo su esplendor. La vegetación y el paisaje se nos muestran recortados, en su majestuosidad y exuberancia, en un proceso de encuadre y selección que realiza el artista internamente. Sus formas captan e interpretan la esencia de un recuerdo que quedó impreso en su memoria.

El hangar de Xippas nos permite recorrer su obra en un entorno de lo más coherente con la propuesta del artista, rodeados de verde, con atardeceres cálidos y una brisa fresca. La muestra se compone de dos series de obras: las bromelias y los morros —cuatro pinturas en tinta offset a base de óleo, seis xilografías y seis guaches—, que es la primera vez que se exponen de manera conjunta.

Una de las técnicas más características de su obra es la xilografía, que realiza a partir de un proceso que él denomina de “incisión, recorte y encaje”. Algunas piezas tienen más incisiones, otras más recortes y otras más encaje, pero el procedimiento es siempre el mismo. Sobre placas de madera, primero dibuja o boceta; luego realiza los cortes e incisiones con la ayuda de gubias y formones; y, por último, pinta las distintas partes y capas de la madera para trasladar la pintura al papel. Una de las particularidades de sus xilografías es que utiliza varias matrices que superpone en una misma composición, así cada pieza se vuelve única.

La naturaleza de Santídio Pereira no es mimética, sino que responde a su experiencia de vida y a sus afectividades. Revaloriza así la pintura en su capacidad comunicativa para transmitir en una imagen estas emociones y sensaciones que nos recuerdan esa primera impresión ante la majestuosidad de la vegetación y el paisaje. Su obra está atravesada por su mirada y su recuerdo, nos propone apenas una síntesis y abstracción de su experiencia sensorial que generan una nueva perspectiva de la naturaleza.

 

En su proceso creativo precisa estar en contacto directo con el entorno para absorberlo y captarlo sensitivamente a través de la experiencia física. Luego de un tiempo —que pueden ser días, meses o años— para decantar y procesar esa información y experiencia internamente, el artista la devuelve al mundo en sus creaciones. Hay experiencias sensoriales y estéticas que años después se hacen presentes en su obra. Por ejemplo, durante la pandemia en una ocasión fue en busca de bromelias al bosque atlántico y al tiempo terminó generando la serie de los morros. Porque el horizonte y las sierras se colaron en su recuerdo, en su necesidad de amplitud, de conectar con una apertura visual y del paisaje que no encontraba en la ciudad de San Pablo.

 

En su obra hay una intención y una búsqueda por los recuerdos y momentos felices, por darles lugar y multiplicarlos. Antes había realizado trabajos sobre otros temas, como la vida en la favela, el dolor y las angustias; pero desde hace un tiempo explícitamente ha decidido volcarse a generar imágenes que le transmitan felicidad y alegría.

 

Así y todo, su obra también tiene un aspecto político, en torno a la relación entre el ser humano y la naturaleza. Cabe destacar que la mata atlántica o bosque atlántico es uno de los biomas más amenazado del mundo a causa de la deforestación y la acción humana (se conserva solo un 7.3 % del área original). Dentro de la rica biodiversidad que presenta este bioma, las bromelias son parte importante de la conservación vegetal. A Santídio Pereira le interesan y le preocupan especialmente la relación entre la flora y la cultura brasilera, y los biomas de Brasil; según el artista, la gran riqueza brasileña es su naturaleza.

 

El color es otro rasgo distintivo de su obra, que dota a cada pieza de vitalidad. Con una paleta intensa, de colores atrevidos y osados, propios del sol tropical de su infancia, en sus trabajos encontramos el amarillo, el verde, el azul y el rojo tropicales. Estos colores, que son subjetivos y no se corresponden exactamente con la realidad, revelan la luz de cada uno de los lugares por los que ha vivido. Cada uno de ellos tiene su luz y su color, esto da infinitas posibilidades para el artista.

Santídio Pereira nació y vivió sus primeros años en Curral Comprido, un pequeño pueblo al nordeste de Brasil, en el estado de Piauí. Es de esta primera experiencia, en íntimo contacto con la naturaleza en un espacio amplio, abierto y libre, de la que se desprende toda su obra.

 

Para aquellos que no pudieron ver su obra, la sede parisina de la galería Xippas albergará una exposición de Santídio Pereira curada por el uruguayo Manuel Neves, desde mediados de octubre y hasta fin de año, en la que podrán conocer su obra y los objetos en los que viene trabajando desde hace años.

 © 2024, ELISA VALERIO

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